viernes, 29 de octubre de 2010

JANAL PIXAN 2010


Es muy alentador saber que la celebración del Janal Pixan , comida de animas, sigue siendo una practica enraizada en nuestra ciudad y que los niños de la escuela primaria “Orlando Martínez Debeza” están enterados y comparten la importancia de esta celebración anual, señaló hoy el cronista de la ciudad Carlos Chablé Mendoza.

Como cada año la dirección de la mencionada escuela invitó al también promotor de la Secretaria de Cultura a realizar platicas con los alumnos de primero a sexto grado en las que se destaca esta tradición que forma parte de nuestra identidad cultural.

El profr. Silvestre Martín Poot, junto con los maestros de grupo organizó como cada año la celebración del Janal Pixan en su escuela y mencionó que los alumnos colaboran con todo lo que se ofrenda en el altar que fue instalado en el lado oriente de la plaza cívica.

- En esta ocasión comenzaremos preguntando cómo hicieron el altar y a quiénes esta dedicado, dijo el cronista, y muchos alumnos expresaron animadamente lo que conocen de esta tradición , compartieron con los demás cómo hacen los altares en sus casas y también hicieron preguntas al expositor.

La costumbre de celebrar esta visita de las animas, pixanes, viene desde antes de la conquista española. Los mayas reconocían a Aj Puch como el dios de la muerte que residía en el inframundo y recordaban cada mes a los difuntos el día “kimi”.

Mencionó a los alumnos que el mes maya era de 20 días y uno de estos días se dedicaba a Kimi, en cada uno de los 20 días se ofrendaba a una energía o nawal: al jaguar o baalam, al pájaro o ch’íich, al pedernal o tunich, al lagarto o ayim, al viento o ik; a la serpiente o kaan,etc.

Con la conquista esta religión de los mayas fue combatida y algunos de sus elementos se tuvieron que mezclar con la religión que impusieron los españoles, y por ello sobreviven hasta la actualidad manifestándose en el Janal Pixam y otras tradiciones religiosas de nuestra región maya.

Chablé Mendoza invitó a los niños y niñas a mantener viva esta tradición que además de ser parte de nuestra cultura regional nos permite recordar y celebrar anualmente a nuestros seres queridos ya fallecidos. – No están materialmente con nosotros pero su energía, su espíritu o pixan nos acompañan siempre, hay que recibirlos con lo mejor que tengamos y con lo que haya sido de su agrado, concluyó.