sábado, 30 de octubre de 2010

Los hermanos Carrillo Puerto y…


LA UTOPIA MAYA POSIBLE
Por Carlos Chablé Mendoza

La trascendencia del pensamiento y acciones de Felipe Carrillo Puerto enseñaron que todo es posible cuando se actúa conforme a los principios que se pregonan, cuando existe voluntad y liderazgo a prueba de todo, hasta de la muerte.

Si bien su misión revolucionaria en beneficio de los mayas fue truncada por la traición el 3 enero de 1924, fecha en que fue asesinado, 86 años después sus ideas y ejemplo siguen vigentes.

Nació el 8 de noviembre de 1874 en Motul, Yucatán. Creció en una familia acomodada en la que siempre estuvo presente el espíritu de servicio a los demás sobre todo a los más desprotegidos y explotados: los mayas. De hecho, la madre de los hermanos Carrillo Puerto se sentía orgullosa del espíritu de lucha que comenzó a caracterizar a sus hijos. Familia grande de 14 hijos. Tres de ellos habrían de morir junto a Felipe, fieles al líder y a las ideas liberadoras del Partido Socialista del Sureste, el partido más grande y organizado de todo el continente en los años 20.

Poco recordada es su hermana Elvia que sin duda jugó también un papel de vanguardia en la lucha por la organización y difusión de los derechos de la mujer.

Como su hermano Felipe, Elvia fue una excelente maya hablante, culta y muy bella, se le reconoce en muchos lugares del país y del extranjero como una gran revolucionaria feminista que luchó durante toda su vida por los derechos de la mujer, sobre todo de las indígenas, de las campesinas mayas y las obreras mexicanas, por ello debería ser recordada y homenajeada también en el Día Internacional de la Mujer.

La vocación redentora de Felipe y el hecho de entender la actividad política como un servicio al pueblo fueron rasgos característicos de su persona. Fue un experimentado trabajador, campesino, comerciante, obrero e intelectual. Siempre humilde en su trato con la gente, excelente orador en lengua maya que supo aprender y apreciar, se inspiró y tuvo como base la grandeza de la cultura maya para realizar sus acciones justicieras.

Luchó con Zapata en el estado de Morelos, regresó a Yucatán en 1915 y desde ese año y hasta 1922 realizó, junto con un gran equipo de propagandistas y organizadores, la construcción de organizaciones de base, conocidas luego como ligas de resistencia campesinas y obreras, de lo que llegó a ser el Partido Socialista del Sureste.

Fueron apenas dos años al frente del gobierno de Yucatán (1922-1924), en los que hizo obras pioneras como carreteras a diferentes pueblos, a las zonas arqueológicas, la creación de la Universidad del Sureste, el combate al alcoholismo, la promoción de la equidad de género, la devolución de tierras a los mayas, la creación de cooperativas, muchas fueron las acciones en su breve gobierno popular.

Por eso, él es ejemplo de líder nato, de aquel que sabe que para llevar adelante un proceso social liberador y que para construir un gobierno popular no se puede actuar solo sino que se requiere del esfuerzo compartido y de compartir liderazgos. Estas características son las que hacen diferente a Felipe Carrillo Puerto de los políticos de hoy.

Destacando su figura Roger Bartra mencionó en una interesante recopilación publicada en julio de 2009 por La Jornada: “Cada presente evoca pasados que lo iluminan y las autonomías zapatistas como los altermundismos andinos convocan a repensar el socialismo maya de hace 90 años. Hoy, cuando los originarios de por acá se están sacando la espina, sorprende la obra libertaria impulsada por Felipe Carrillo Puerto, adelantado del neoindianismo revolucionario”.

Evocó también que en mayo de 1924, a seis meses del fusilamiento de Carrillo Puerto, entonces gobernador socialista de Yucatán, por soldados pro finqueros adictos al alzamiento de De la Huerta, se publicó en la revista estadounidense Survey su artículo “El Nuevo Yucatán”. En el que Sukum Felipe mencionaba:
“Yucatán es maya. Fuimos físicamente conquistados por el español, pero nuestra vida cultural persistió, nuestro lenguaje, nuestras costumbres, nuestra religión bajo un nuevo nombre, también nuestras relaciones sociales que han seguido realizándose a pesar de la negación. El futuro de Yucatán pertenece a los mayas”.

Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo, 25 Octubre de 2010.