lunes, 27 de diciembre de 2010

LA CULTURA MAYA VIVE



Por
Carlos Chablé Mendoza

A pesar de que no se cumplieron los augurios pregonados por algunos calenturientos 2010 fue un año especial y lo decimos porque, entre otras cosas, el mapa político estatal se modificó drásticamente de acuerdo a los resultados electorales oficiales. Así, los ayuntamientos por entrar, sobretodo los que resultaron de la oposición coaligada, deberán responder a las esperanzas ciudadanas. En Carrillo Puerto, corazón de la “zona maya”, el triunfo fue doble: primero, porque las comunidades hicieron ganar a quien identifican como uno de sus mejores representantes y segundo, porque nuevamente demostraron que es posible derrotar al PRI. Sin descartar las maniobras que se hacen ya para tratar de minar la base popular que dio el triunfo a la Mega alianza, creemos que en el caso de Carrillo Puerto se cuenta con los elementos necesarios para dar buen rumbo a la administración que encabezará Sebastián Uc Yam a partir de abril de 2011.

En el orden cultural, nada desligado del acontecer socioeconómico regional, algunos compromisos institucionales por fin se cumplieron, bueno, hablemos de tres cosas en especial: el otorgamiento del Doctorado Honoris Causa al maestro Javier Gómez Navarrete por la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo, el 1 de diciembre en el Teatro del Pueblo de José Ma. Morelos; la presentación del disco compacto Mayapax, música maya de Quintana Roo, el pasado 9 de diciembre en el auditorio “José Ma. Barrera” de la Casa de la Cultura de Carrillo Puerto y la presentación del libro bilingüe, maya español, Quintana Roo, U lu’umil Maayao’ob, Quintana Roo de los mayas, el 17 de diciembre en el Museo de la Guerra de Castas de Tihosuco.

Ante los ojos de algunos estos acontecimientos tal vez no tienen mayor relevancia ni relación, pero para quienes han estado participando cotidianamente en el quehacer cultural estos hechos representan un engarce extraordinario que confirma la vigencia de la lengua y la cultura, de la herencia que dejaron nuestros ancestros.
Al maestro Gómez Navarrete se le reconoce, con la entrega del Doctorado Honoris Causa, una trayectoria de medio siglo a favor de la enseñanza de la lengua maya y una prolífica producción literaria que incluye novelas, cuentos y poesías bilingües, maya-español. Con la sencilla sabiduría que caracteriza a su persona el maestro Javier recibió el doctorado que le fue entregado por el rector de la UIMQROO, Francisco Rosado May, en el marco de una actividad artística excelente.

Con la presentación del disco compacto Mayapax, organizada por la CDI y la Secretaria de Cultura, no solo se refrenda la vigencia de nuestra música sino que se hizo evocación de los músicos ausentes. La destreza con la que los grupos de Filomeno Mata, Yaxley y Noh Cah ejecutaron sus piezas musicales durante esta presentación, creó un ambiente especial para recordar al comandante Marcelino Poot Ek, al sargento Justiniano Chablé Angulo y a don Marcelino Yam Chablé, maestros violinistas de mayapax ya fallecidos y otros tantos que dejaron sus semillas para que esta música de Dios trascienda. Valió la pena esperar después de varios años la edición de este compacto. Originada durante la etapa más álgida del Levantamiento Maya iniciado en 1847, la música maya fue por cierto el mejor acompañamiento y una excelente animación en la campaña proselitista de Uc Yam que culminó con la victoria electoral.

El libro U lu’umil Maayao’ob, Quintana Roo de los mayas tardó 18 años en publicarse, y la primera presentación se hizo en abril en la Casa de la Cultura de Carrillo Puerto en el marco de la celebración del Día Internacional del Libro, pero la que se hizo en Tihosuco el pasado 17 de diciembre fue particularmente especial pues con la asistencia y participación de conocidos vecinos de esta alcaldía la actividad estuvo lejos del protocolo y cerca de la comunidad. Mientras escuchábamos la lectura de algunos textos seleccionados por los mismos asistentes pudimos saborear un rico tanchukwá, una especie de champurrado maya, acompañado de pan dulce recién salido del horno.

Para Ofelia Casa Madrid Alfaro y Juan Alonzo Díaz, compiladores del material reunido en el mencionado libro, y para los asistentes a este evento realizado en el Museo de le Guerra de castas fue sin duda una noche especial en la que las voces y el gesto antiguos, renovaron su presencia haciendo augurios de mejores acciones y resultados en 2011.