jueves, 1 de mayo de 2008

¿QUE CELEBRAMOS EL 1 DE MAYO?

A REIVINDICAR EL SINDICALISMO PROLETARIO

Las dirigencias sindicales siguen estando muy lejos de poder hacer un digno homenaje a los Mártires de Chicago , Río Blanco y Cananea. De nueva cuenta pudimos ver ayer desfiles oficialistas y ninguna marcha conmemorativa que haga homenaje a aquellos héroes proletarios que con su acción precursora permitieron que hoy muchos gocen de los derechos laborales, afirmó el cronista de la ciudad, Carlos Chablé Mendoza *.

- Y es que la realidad de nuestro país no esta precisamente para ser festejada con disciplinados desfiles pues el poder adquisitivo de los trabajadores se ha reducido en 70 por ciento en los últimos tres sexenios. Además, apenas la mitad de la llamada población económicamente activa (PEI) tiene empleo seguro y de estos solamente el 20 por ciento esta sindicalizado, agregó.

Cuando mas de 35 millones de mexicanos, y entre ellos miles de trabajadores quintanarroenses, padecen el desempleo y subempleo en la llamada economía informal, colocándolos muy cerca del delito, podemos afirmar que no hay nada que celebrar el “día del trabajo”, urge más bien recuperar la capacidad de organización y de protesta, asumir una acción proletaria que frene la ofensiva con la que el Estado Mexicano pretende desmantelar los derechos laborales alcanzados con lucha y sacrificio. Por ejemplo, con la imposición de la nueva ley del ISSSTE y el intento de privatizar PEMEX.

- Por ello, que pese a lo que se diga por algunos en contra de los sindicatos, estos deben reivindicarse como el mejor instrumento para la defensa de los intereses de los trabajadores frente a la política neoliberal impuesta al país y que solo beneficia a la clase empresarial mexicana y de los Estados Unidos, país al que se ofrece la mano de obra mexicana como la más barata del mundo, dijo Chablé Mendoza.

Aprovechando esta efemérides conviene recordar que en Quintana Roo la acción redentora a favor de los trabajadores realizada por el general Lázaro Cárdenas en los años 30 se personificó en 1935 con la llegada del general oaxaqueño Rafael E. Melgar cuando fue nombrado gobernador del Territorio. En su gestión trabajó por el mejoramiento de la vida de los trabajadores chicleros y madereros logrando establecer en 1940 la Federación de Cooperativas y en esta ardua labor de convencimiento y organización contó con la activa participación de muchos miembros del magisterio. Con Melgar llegaron las obras reformistas del gobierno de Lázaro Cárdenas, impulsándose además de las cooperativas una importante la obra pública.

*Carlos Chablé Mendoza, es miembro de Ceqroode, AC